viernes, 30 de diciembre de 2011

7° song fic "Un año sin lluvia" _ cap1 [AÑO NUEVO]

Dedicada con muchísimo cariño a: Claudia, Janne, Danielita, Sophia y Yaiza. Que votaron por este tipo de historia; historia para AÑO NUEVO (Demoré demasiado, lo sé y quiero que me disculpen, ya les expliqué el porqué del retraso: http://1ul.com.ar/7946). 
En especial esta historia va para las reinas del cumpleaños: Dulce, colorada y la mejor administradora de páginas perversss (31 de Enero) y la primea fan y lectora que tuve, a la cual además de saludos le agradezco porque que gracias a ella fui avanzando con la escritura, Yaiza (04 de Febrero) las amo chicas
Espero que a ambas les guste :)
Ellas ya lo saben, ahora para que mis otros lectores sepan: Esta historia es LEMON y el siguiente capítulo LEMON-LIME; están advertidos! de todas maneras aún necesito que me digan si lo hago o no bien? a fin del año pasado recién inicie este tipo de categorías y me gustaría recibir opiniones :) ¡ BIENVENIDOS !
__________________________________


Uuuh Uuuh Uuuh
Uuuh Uuuh Uuuh
Di que sientes
cuando pienso en ti
una y otra vez
Cada instante
que no estas junto a mí...
mi mundo está al revés

Cada uno tiene un día especial, el día en que espera algo, en que le llegue un pedido muy importante, el día en que un contrato es sellado, el día de nuestra paga, los cumpleaños y aniversarios… para ella, el día mas importante cada cierto tiempo era el día en que llegaba él: Ronald Weasley.

Cada 11 de ciertos meses llegaba a su hogar el responsable del funcionamiento y evolución del submarino NRP Arpão en Portugal. Ron Weasley era el Jefe de Máquinas en dicho buque que tenía como objetivo principal la defensa del país y algunas misiones confidenciales, algunas demandaban de mucho tiempo a lo mucho 7 meses. Pero al encontrarse en un rango tan alto tuvo la habilidad de acortar procesos reduciendo con eficacia el tiempo de prácticas, exploraciones y demás a 5 meses y actualmente a 3 meses. Para fortuna de Hermione Granger que cada vez que llegaba ese ansiado 11, esta vez en Marzo del 2011 era una alegría inmensa que invadía su corazón, casi que el día anterior no dormía con tal de tener todo completamente listo para su llegada.

Eran las 7 y minutos en esa fría mañana, a ella no le gustaba el frio porque se congelaba hasta los cabellos pero cada vez que lo tenía a él rodeándola con sus brazos grandes, no exagerando, pero con un poder increíble y acogedor; adoptaba la temperatura perfecta no solo para no sentir frio sino también para no darse cuenta que a su alrededor existía un mundo que se movía al ritmo de las manecillas de un reloj para llegar a un lugar y refugiarse de los fuertes vientos.

Una coleta alta sujeta con una liguilla blanca dejaban ver su rostro limpio y casi sin mucho maquilla, no lo necesitaba la verdad; porque lo mejor que llevaba eran esos ojos almendrados y sus labios impresos con una sonrisa esperanzada por ver de nuevo al único que podría hacer que ella dejara sus labores para mimarlo y consentirlo, llenarlo de besos y otros placeres. Su agraciado vestido celeste ceñido a su cuerpo con un lazo tan blanco como el uniforme de su novio. Antes de salir y repasar la vista en el lugar tomo un saco del perchero y un paraguas… siempre llovía cada vez que lo volvía a ver.  

Corría cada vez más rápido como si ella algún día llegaría tarde a sus citas, “Imposible… eso no es propio de usted señorita Granger” es lo que todos le decían.
Y llegó al Puerto K.Cross de Portugal. Abarrotado de gente de todas las edades, mirando el reloj, todos esperando las 7:30 am. Hora en que llegaría el Submarino a la superficie. Revisaba en su bolso sus documentos mientras caminaba sin fijarse que tropezó con el hombre que custodiaba la entrada.

-Oh! Víctor discúlpame – dijo apenada la castaña.
-No se preocupe señorita Granger, puntual como siempre – le sonrió.
-En serio? Pensé que esta vez me había retrasado un poco – dijo extendiendo sus documentos.
-Eso no es propio en usted – agrego al paso que le devolvía su tarjeta – no es necesario, sus datos ya los se de memoria. El joven Weasley sinceramente es afortunado en que usted venga siempre aquí y muy puntual.
-Siempre firme al pie del cañón, Víctor. Y ya deberías llamarnos por nuestros nombres, nos hemos visto por más de 3 años por aquí.
-Como siempre le digo señorita… - recibió una mirada reprobatoria de la chica – como le digo Hermione, a usted podría llamarla por su nombre, pero al Oficial no. Sería una falta por mi parte, el ah hecho tantas cosas por la nación, me apenaría.
- Lo se… - se quedó pensativa – es un gran hombre.
Una gran bocina la saco de su pensamientos, ese sonido capaz de espantar a un bebe dormido era como música para los oídos de Hermione, eso solo indicaba una cosa. Ya había llegado el buque y con él, a Ron Weasley.

Camino en un desierto
cuanto tú te vas
oohh
No se si es un espejismo,
te siento tan real.
Baby

La chica tomo su saco de nuevo y corrió hasta llegar a la barandilla del puerto, allá afuera había salido el sol, pero aun esa gran brisa que revolvía los bucles caídos de la castaña le divertía aun que así le estuviera despeinando lo que tanto le costó domar; su mirada fija el buque que emergía de los mares y una escotilla de acero que se abría mientras que salía un hombre que el tiempo gozo de su sabiduría, Albus Dumbledore, gran y reconocido capitán del NRP Arpão. Seguido de él su orgullo y aprendiz desde la escuela de Marinos de Portugal ‘Hogwarts’.
La gente aplaudía y voceaba a viva voz la llegada de dos miembros principales de la tripulación. Hermione era la única que estaba estática, realmente si sentía mucho amor y confianza hacia él desde el momento en que lo conoció, ahora y cada vez que llegaba a esos sentimientos se le incrementaba, el respeto. Estar con uno de los hombres más importantes de Portugal y Europa era todo un lujo, pero… quien se imaginaria que tremendo comelón y aficionado al básquet en el colegio, que a veces la hacía enfurecer con cosas tontas para luego pedirle disculpas hasta perseguirla y subirse por los arboles de su casa, llegaría tan lejos, solo para enorgullecer a su familia y a su novia. Los Weasley y  Los Granger se les ensanchaba el pecho al escuchar su nombre y vínculos en las noticias, eso sin contar a los amigos, colegas y subordinados además de Dumbledore que nunca dudo de su intelecto y habilidad en los mares.

-¡Hermione! – desde la superficie del Submarino gritaba hasta gastársele la voz el joven vestido de terno blanco - ¡Hermione!
-Calma señor Weasley, le grita peor que a los cadetes. – Le dijo Albus mientras que esperaba la bajada de la rampa para subir al camino de piedras.
-Es que me esta mirando… pero no dice nada.
-Crei que después de tanto tiempo ya sabría usted que es lo que normalmente pasa. Esa mirada solo indica una cosa.
El chico volvió la mirada hacia su capitán.
-Amor y Respeto, Ronald – la rampa choco la superficie, el pelirrojo se despidió de su superior con el saludo respectivo y con una gran sonrisa el viejo hombre se dejó abrazar, dejando luego correr al chico hacia su novia.
-Y después de esa mirada tan profunda, el abrazo – susurro mientras que veía al pelirrojo encontrando a la chica, levanto la mirada al cielo y dijo – y ahora la lluvia. Es una rutina tan cómica. Se giró tomando sus manos por detrás de él y caminando para despedir a su tripulación y dar las palabras de bienvenida a tierra.

-¡Hermione! – volvió a gritarle, esta vez con más éxito. Ella por fin volteo.
- Amor! – salió corriendo hasta encontrarlo, abrazándolo hasta subirse y sujetarse con sus piernas, fundiéndose así en un beso inmenso que logro despertar curiosidad en muchos de los familiares de otros tripulantes.
Las nubes cargadas al fin sentían que podían dejar fluir el agua en gotas de lluvia que resbalaban sobre el rostro de los jóvenes que no se concentraban en sus ropas mojadas y cabellos alborotados, si no en el beso que después de 3 meses los volvía a reunir.

Quiero volverte a ver,
para calmar mi sed
un día sin ti
es como un año sin ver llover

El recorrido se les había hecho eterno pero mientras que Hermione manejaba en los semáforos se entregaba a su pelirrojo caricias y besos muy tiernos, durante el trayecto conversaban de las visitas de su madre a la casa de ellos o viceversa. Del próximo cumpleaños del padre de la castaña y lo que tenía planeado regalarle, en fin, tenía mucho que decirse en ese momento.
La gran maleta del pelirrojo estaba en el carro. Una gran verja rodeaba la casa en la que vivían ellos, era el lugar donde estaban Harry y Ginny antes de irse a Australia para una filmación de un documental, trabajo de historiadores. Ambos lo eran.

Un hogar que constaba de una planta era suficiente para ellos, al entrar estaba el recibidor con los percheros y muebles, unas que otras plantas y fotografías de los esposos historiadores, seguía un amplio comedor, era obvio el tamaño ya que habían turnos para las celebraciones familiares y sí que eran demasiados los asistentes, una corta salida hacia una sala familiar que ahora tenía piqueos preparados por la chica unos grandes cojines puf y películas, era una rutina de la pareja al llegar del viaje. Y lo más importante un largo corredor que daba para las habitaciones, 5 de huéspedes y una matrimonial, sin duda! Esa seria ocupada ahora mismo.
Entraron tomados de la mano y muy lento, disfrutando cada segundo que estaban juntos, tres meses… duele la ausencia.

-Huele rico – aspiraba el aroma mientras entraba empapado el joven pelirrojo, tenía el chaleco y pantalón blancos totalmente adheridos al cuerpo. Eso le encantaba a Hermione cada que iba con él.
-Lo se… cocino muy bien, tu mamá hizo un buen trabajo conmigo – decía la castaña mientras se quitaba el saco y lo colocaba en el perchero junto con el gorro de oficial de su novio, mientras acomodaba sus cabellos con caricias. – Te extrañe demasiado.
-Me  lo dijiste tooodo el camino amor – la beso y le sonrió mientras que él también le acomodaba el cabello a su chica – me encanta que lo repitas, yo extrañaba tu voz y – volvía a oler el aroma – la comida! Huele muy bien Hermione que has hecho?

La castaña reía mientras lo llevaba de la mano hasta la cocina – Ay Ron no cambias! – entraron y lo soltó solo para retirar el papel planito de la gran fuente que tenía una asado en salsa roja en otra había ensalada de tallarines cremas blancas y yuquitas rellenas de queso, las preferidas de su novio. Habiendo descubierto todo la castaña vio la cara del pelirrojo.

-¿Tienes hambre? – rio, él movió la cabeza positivamente mientras se acercaba hacia ella – ven siéntate por aquí – extendió una banca de patas largas y ella a su costado ponía un plato amplio con las carnes y las otras delicias – deja que te engría.
-Con mucho gusto – sonrió como un niño que por fin! Recibiría su porción de manjar –mmm... Delicioso, todo este tiempo nos tuvieron ahora a papa sancochada y pollo, el arroz estaba feo y... – Hermione volvió a rellenar la boca del pelirrojo con otro bocado, él seguía masticando velozmente para continuar – horrible el arroz! Seco, sin sabor ag! Pero esto! Esto es… - nuevamente lo hizo – te omo Hermoyone – decía con la boca aun llena,
- ¿Qué me has dicho? – cuestionaba la chica con mucha gracia haciendo reír a Ron – ya te eh dicho que no hables con la boca llena te va a atragantar!  Ah! – Ron habían introducido una bolita de yuca con queso en la boca de Hermione haciendo que esta se pusiera rojita y masticara velozmente para seguir regañándolo – RONALD! No me hagas eso me voy a atragan… - ahora unos ricos fideos no solo cayeron en su boca si no se resbalaron por la barbilla llegando a su cuello – Ron! – se fastidio Hermione – esto es nuevo…

La castaña se giró y chasqueo con su boca, cogió un paño y limpio la mancha. Ron se limpió la boca llena de salsa y fue con ella.
-Discúlpame, siempre que juego así termino fastidiándote. No quiero molestarte tan pronto, recién eh llegado y quiero que…
-Caíste! – empezó a reír al ver como la cara de Ron se transformaba de arrepentido a una gran sonrisa pero algo engañado.
-Me mentiste?! – le inquirió el chico
-Si – sonrió
-Y me lo dices frescamente…??? – la señalaba con el dedo mientras que ella retrocedía para que no la alcanzara.
- Jajaja ‘pequeño Ronie’ te lo digo frescamente – reía ampliamente al ver cómo le saltaban los colores a su novio. 
-Hermione haciéndome bromas como siempre! ven aquí y no te escapes! - dijo mientras se lanzaba a correr por ella que se dirigía a cada rincón de la casa.
-Oh alcánceme marinerito - reía mientras cada tanto volteaba para ver si el seguía ahí detrás de ella.
Si escapas otra vez
no sobreviviré
un día sin ti
es como un año sin ver llo...veeeeer
oohh wooo...oohh

La casa se volvía muy chica para ellos asi que Hermione salió por la puerta falsa de living y se dirigió a la cochera de la casa. Ron quiso seguirla pero mejor espero a ver qué pasaba. Hermione levaba esperando varios minutos ahí adentro, estaba oscuro y lleno de cajas de sus amigos con pertenencias que ni ella ni su novio entendían. Suficiente!, dijo la chica al paso que abría la puerta elevadiza del garaje. Frente a el lugar había un gran árbol, frondoso y sobre ese estaba apoyado su 'marinerito' como solía decirle cuando bromeaban. Aun llovía afuera por lo que le dio igual mojarse de nuevo.
-¿Porque no entraste? - se acercaba caminando hacia él dejando la puerta elevada.
-Y perderme este pucherito... ni loco - dijo el pelirrojo sin moverse con los brazos cruzados, recibiendo pocas gotas en el rostro ya que la gran copa del árbol filtraba el agua de la lluvia.
-Pues haré más pucheros si no me complaces en algo que tenemos pendiente.
-¿Y qué cosa será? - fingía hacerse el desentendido.
-No recuerdas que sigue después que tus manjares preparados por esta señorita - le dijo sonriéndole.
-Mmmm... Creo que sí. Luego viene, este manjar - y dicho eso el chico se apartó del árbol y fue hacia ella insinuándole un beso, solo puso sus labios sobre los de ella, aun no hubo un contacto más profundo. Hermione entreabrió su boca para concretar el momento con un beso pero el chico se apartó.
-¿Porque haces eso? - se sorprendió la chica
-Ja! caíste! - la venganza era muy dulce...
-Ah! bien asi estamos? ire a terminar mis tarjetas para las próximas reuniones.
Ron la siguió y logro girarla haciendo que ella riera y la mirara desafiante y seductora.
-Tus tarjetitas y el Ministerio del país pueden esperar - la apoyo en el troco macizo del árbol y le susurro al oído - yo no puedo hacerlo... yo te necesito.
Dicho esto Hermione rio de satisfacción, Ron rozo con su nariz el lóbulo de la oreja de la joven bajando por su cuello y enterrándose en él para besarlo y palparlo suavemente.
Quería demostrar con cada caricia y roce, cuanto la había extrañado.
Hermione tomo entre sus manos el rostro del pelirrojo y lo beso con la pasión que sentía que el agua de la lluvia no los refrescaba en lo absoluto, un cosquilleo en el cuerpo le recorría hasta hacer que su piel se erizara. Ron paseaba su mano por cada centímetro de piel de la chica, besaba dulce y apasionadamente sus labios, para ellos era tan fácil mezclar aquellos sentimientos que solo se muestran individualmente, la dulzura explica todo el amor sincero que se tuvieron desde la escuela y la pasión claramente se reflejaba en el deseo de tenerse el uno a otro, de sentir sus cuerpos unidos, esos excitantes encuentros que avivaban cada vez más esa llama que siempre estaba encendida en sus corazones.
El aire les comenzaba a faltan y Hermione tuvo que separarse un poco, sin dejar de darle besos cortos.

-Si te escapas otra vez no voy a sobrevivir, prefiero morir ahogado con tus besos que sin ellos - le dijo Ron mientras se aferraba a ella y sostenían un contacto visual torpemente obstruido por esas gotas de agua multiplicadas.
-Hay que entrar... - juntos corrieron hasta el garaje, Hermione bajo con el control la puerta pero Ron la detuvo jalándola hacia el quedando ella de espaldas sobre su pecho.

La acariciaba bajando sus manos por el vientre de ella logrando que la chica pose sus delicadas manos sobre la fuerte de él y la guie hacia sus muslos. El traviesamente levanto la falda de la chica rozando su piel mojada por la lluvia. Ella se giró tomándolo por la cintura y comiéndoselo a besos llegaron hasta un depósito de cajas mal puestas, haciendo que el pelirrojo chocara y se golpeara.
-Discúlpame - dijo sonrojada y con una sonrisa en los labios.
-Recibirás tu castigo - le dijo en son de broma levantándola e introduciendo ambas manos por debajo de ese vestido que se convertía en un estorbo para deleitarse con la figura de su novia.
-Mmmm... Entonces me portaré mal más seguido - se burló, volviendo a cometer una falta contra su marinerito.
Arranco su saco blanco y con una previa mirada de lujuria deslizo sus manos por la abertura que le permitía ver su torso desnudo bien trabajado. Volvió a mirarlo y él asustado y preocupado le dijo.

-Hermione! pretendes que me destierren de mi cargo y de este mundo, el uniforme es sagrado.
-Sabes que siempre lo arreglamos después Ron - beso su pecho - todo tiene solución amor - beso su cuello - todo tiene arreglo, siempre ha sido así no? - vio como el asentía en trance, por cada beso y movimiento de manos sobre su espalda descubierta; ese saco había quedado al olvido en sobre una de las cajas amontonadas. 

Weasley! es momento de recuperar la iniciativa. El chico la levanto en sus brazos mientras la besaba entre choque con las paredes del garaje y el corredor, llegaron a la habitación matrimonial.
Ron la recostó a Hermione sobre la cama, abriendo sus piernas y colocándose sobre ella, introduciendo su lengua en su boca, palpando sus labios con ellas arrancándole gemidos que hace meses no escuchaba, pero fantaseaba las noches que se desvelaba.

La chica lo hizo girar para tener facilidad de quitarse el vestido, jalaba del cierre en su espalda pero no lograba hacerlo bien, así que el pelirrojo se unió a la ayuda, arrancando el cierre de a una, rompiéndolo.
-Ron! otra vez?
-Dijiste que en esta vida, todo tiene solución - se reía, dándole besos sobre su hombro desnudo.
Afuera la lluvia era imperiosa! el cielo descargaba furria y pasión al igual que los enamorados.
La castaña no llevaba brasier por lo que una vez retirado el vestido que estaba sostenido en su cintura se apoyó sobre los pectorales de su novio que se volvió a echar sobre la cama; era muy amplia por lo que no dudaban en intercambiar posiciones. La coleta que sujetaba el cabello de la joven se soltó siendo revueltos por las grandes manos de él, botando las gotas de agua helada sobre sus cuerpos y la cama.
Sentada a horcajadas sobre él desabrochaba su pantalón, quitándoselo junto con el bóxer que definitivamente estaban demás, su miembro más grande que un tanque de guerra pedía a gritos despegar a su destino. Hermione embelesada con el gran tamaño decidió torturar un poco más al chico, prolongando el momento de placer, sus sexos rozaban divididos por la prenda interior  de la chica. Ron volvía a jugar con los muslos de la castaña debajo de su vestido que lo volvía a subir quedando como un cinturón sobre sus curvas, estaban listos para experimentar sensaciones mas profundas.

Contando estrellas...
oigo en mi mente tu voz
tu voz
oyes tú la mía?
mi corazón
esta sufriendo
la soledad...

-Mmmm... definitivamente esto repone energías - dijo Ron mientras degustaba los trozos de fruta y yougurt que le daba la castaña en la cama. - Haber...ahora come tú, abre la boca.
Se daban mimos y se reían cada vez que el chico comía y se le chorreaba el yougurt de vainilla por la barbilla o el pecho. Hermione tenía una solución muy rápida para ello; al inicio lo hacía con las servilletas que llevo pero luego paso su dedo retirando la crema del cuerpo del chico, otras veces él mismo lo retiraba y lo pasaba por los labios de su novia, pero ahora que ya estaba por acabar la fuente de alimentos la castaña acercaba su boca limpiando con pequeño roces de lengua lo que se había mancha, casual y propósito.

El desorden de horarios volvió con la llegada de Ronald Weasley! es que acaso tenía el poder de descolocar las prioridades de la castaña. Dormían en la mañanas para desayunar-almorzar a las 12:00 o si no salían a pasear y  compraban todo tipo de 'golosinas infantiles' como decía Hermione.
Preparaban juntos el almuerzo, si quemaban algo, compraban comida o simplemente se alimentaban el uno a otro con sus besos; aunque no era suficiente ya que la barriga del pelirrojo rugía de hambre y la castaña reía cada que escuchaba.
Debían aprovechar su mes al máximo, pero también Ron debía cumplir con sus deberes de hijo, sobrino, hermano, tío, cuñado y la mas importante: CASI YERNO.
Ya había pasado una semana del regreso de Ron a Portugal, Hermione tenía ese brillo nuevamente en los ojos, es decir, siempre lo tuvo porque siempre guardaba la esperanza de que su pelirrojo regresara sano y salvo de cada viaje. A veces solía ser en Crucero, pero este último año; Albus le encargó la misión de ir al Submarino junto con él, era de las oportunidades más importantes y únicas que se le presentarían al chico Weasley. La cabeza de Hermione se desubicaba a veces; cuando su novio salía a los primeros años, ella recibía fax en su oficina o en la casa de sus amigos, era la única forma en la que se podían comunicar. Pero con tantos labores políticos por parte de la castaña y simulacros del chico. Lloraban su distancia.


Hermione se colocaba el collar de plata que le regaló Ron una de las veces que regresó en motivo de un año más de compartir amor; pero se le hacia difícil colocárselo ya que empezaban a temblarle las manos. La primera semana se le estaba terminando...

-Te ayudo - Hermione le dio el delicado dije a su novio quien estaba detrás de ella apartando su cabello el cuello lentamente. Pero antes de colocarle la joya decidió darle un abrazo pasando sus manos por delante de ella para aprisionarla - Deja de pensar en eso amor, además, solo serán unas horas en la casa de Mamá, es la típica cena de Bienvenida, lo sabes.
La chica que miraba a al joven por el  espejo se giró sin soltarse de las grandes manos que la sujetaban en su cintura. Detuvo su mirada en ese mar azul y le dijo apoyando su cabeza en el pecho de él.
-¿Y si nos quedamos? - sugirió la chica ante la mirada de su novio - Solo bromeaba, pero quien sabe, te pudiste haber enfermado... o te quedaste dormido y nos pasó la hora, ya se! la más convincente! El carro se averió - volvió a mirarlo sonriendo esperando que la secundara en su loca idea de quedarse juntos y a solas
-Hermione, cualquier persona pensaría que no quieres ver a mi mamá o a cualquiera de la familia, o lo que es peor que pienses que me raptarían hasta mi siguiente viaje - continuaba el chico con frases disparatadas.
-No es eso, en todo caso estas en problemas estando aquí conmigo porque yo soy la única con permiso para raptarte mi marinero!

Dicho esto decidió la joven que sería bueno sellar este momento con un tierno beso, imposible! Este par de enamorados no podían sellar ni un momento con un simple beso, ellos siempre iban por más.

La castaña empezó a desabrochar la camisa del pelirrojo y enterró sus manos en los encendidos cabellos de el. Ron no se quedó atrás es hombre! y además de eso, esa castaña que se atrevía a besarlo y arrugar su ropa con loca pasión, la amaba. Pero también amaba la comida de su madre.

"Que dilema - pensaba el chico"

Ron deslizó su mano por la espalda de su novia haciendo que se pegara más hacia él, sus movimientos acompasados hacían que el pequeño amigo del pelirrojo se emocionara por la aventura que tendría pero se dio con una gran sorpresa.
-Vámonos! - dijo la castaña dejando al chico casi sin aire sostenido en la nada. 
Ella iba avanzando en el marco de la puerta de la habitación mientras reía del rostro resentido del chico.
-Hey! regresa aquí ahora mismo.
-Nooo... - dijo ella con tono melodioso - No podemos hacer esperar ni un minuto más a Molly, con que delicia nos sorprenderá - y salió echando risas por el pasillo - Antes de salir! baja el tanque Capitán! - grito divertida

Ron intentó entender lo que dijo la chica, así que vio su reflejo en el espejo que tenía en frente  y observo la imagen de un hombre éxito y efectivamente con el dichoso tanque a punto de salir.

-Mier... - exhaló - No lisuras, solo a los cadetes! - volvió a exhalar, a la vez que acomodaba su cabello y en el camino se abotonaba la camisa. Sujetó fuertemente el collar y gritò mientras se dirigía a la cochera.
-Mioneee... - utilizó la misma voz melodiosa - tu collar no te lo puseeee...

La castaña que ya estaba por entrar al carro lo hizo mas veloz, encerró con llave las puertas y miraba al pelirrojo que ya estaba en la puerta de la cochera.

-¿Que pretendes, quedarte encerrada ahí hasta que puedas?
-Créeme que si puedo aguantar aquí - la chica lo retaba y se reía porque el pelirrojo estaba en frente de ella con las manos sobre el capote del carro.
-Hermione, sal de ahí hay que hacer esto rápido mi mamá se molestará y más nos vamos a demorar - se guía apoyado sobre el carro intentando que la castaña se apiade de él y su barriga - ademàs de no comer postre...
-Te dije que te rapataría ¿no?
-Tu eres la que está encerrada, mírate - extendía sus manos como si fuera obvio - Chau pequeña - al no ver ninguna reaciòn saliò hacia el otro ambiente de la casa dejando sola a la chica.
-No será capaz de irse alla si mi ¿no? - se preguntaba a sí misma. Decidiò bajarse del carro y se dio con la sorpresa.
Ron la  tomó prisionera contra una pared mientras repartia besos por su rostro e iba bajando a su cuello, peligrosamente, arriesgando su habriento estómago quiso recompensar con mas cariño a su castaña antes de dirigirase a La Madriguera. La cargo y juntos regresaron al carro. Ella pensaba en lo exitante que sería tener sexo en el carro pero y si erauna trampa? talvez para llevarla mas rápido y así salir a la cena. Contrra su voluntad detuvo el pasional beso en el que se transformaba.

Soy un desorden...
camino en hojas secas
si no estas aquí
y mi vida...

-Ronald Weasley! ay que hacer esto rápido! - la castaña ante un asombrado pelirrojo tomo el control de la situación. Abrio la puerta del Corolla y con un moviento veloz  reclino completamente el asiento, empujando al chico; él abrio su piernas para recibir gustoso a su chica y ella con una amplia y lujuriosa sonrrisa comenzo a desvestirlo de abajo hacia arriba.
Sus manos cobraban vida, se deslizaban sin pedir permiso al paso que suspiraban el estar una vez mas cerca, cerca y como ellos querían.

Poco ya le importaba a Ron las maravillosas tartas de su madre, aunque aún en su trance de exitación por el frote de sus sexos veía venir una gran regañada se Molly Weasley. La castaña por su lado, alucinaba como los gemelos le echarían bromas con 'segundo sentido' insinuando su demora.

Las lunas empañadas del auto, y las manos mojadas sobre ellas y el remesón de los asientos eran la clara muestra de acción y movimiento que puede lograr un carro, sin tener el el motor encendido.
El chico, la sostenía de su cadera ayudándola en la rítmica. aunque ella no lo necesitara, en si quería aferrarse a ella para no terminar este delicioso momento, en la que sus cuerpos semi desnudos se conpenetraban. Él tocaba sus pechos sobre el brasiere que aun llevaba puesto la joven. Hermione no se quedaba atrás, además de estar sobre él y meciendose provocando que la erección de él se pronunciara cada vez más y más bajaba atrapaba sus labios, primero el superior para luego delinearlos con su lengua haciendo que él se volviera loco con cada toque y su estocada final era el mordisco que le daba al inferior.
El calor en el carro era infernal, Ron levanto la mano para girarla, recostandola asi poder abrir la puerta.

La castaña abrió las piernas ahora que tenia mas espacio, colocando sus pies en el techo, Ron se situó en medio de ella y la penetro lenta y maliciosamente. La queria disfrutar pese al escaso tiempo que teián queria demostrarle que el amor que tenia a cualquier persona en el mundo, jamás! jamás! se compararía al amor y placer que le brinda a ella.

-Oh Ron, te amo... - entre gemidos y gritos logró articular esas palabras que junto a su nombre, eran la mejor muestra de afecto y agradecimiento unicamente para él.
-'Mione... nunca lo dudes tanpoco, te amo.

Se acercó a su novia y le dió un besos calmado; pues ambos estaba exaustos por la rapidez de su 'labor' aun que para ellos no sería el 'hacer el amor' un trabajo. Se recostó sobre ella como pudo, sin colocar todo su peso mientras que ella intentaba pegarlo mas hacia su cuerpo, así sentir sus sudorosos y amantes cuerpos.

-¿Nos bañamos antes de irnos? - le dijo al oido mientras se levantaba apartandole mechoes de cabello en su frente.
-"Nos"no, Me baño y luego tu, est bien cariño. Si no jamás saldremos - dijo saliendo por la otra puerta del carro completamente desnuda, Ron la miró embobado y con una expresión de inocencia. - Lo sabes! y aún así ¿Me pones esa cara?
-Ya... esta bien, apurate - resigando igualemente se dispuso a salir del carro, no sin antes abrir las puerta para que se ventile el ambiente.

 Regresa, que yo un diluvio
llorare por ti
ooh
baby

Como era de esperar, llegaron más que tarde a la cena de Bienvenida de Ron, con el 'estúpido pretexto', fue como se expresó Molly ya fuera de sus cabales; de 'El agasajado llega cuando todos están presentes.

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-Si claro... Siempre dices eso Ronald! - dijo muy enfadado Percy.
-Serás muy importante y todo lo que quieras pero! lo flojo e irresponsable no se te quitará jamás verdad hermanito? - dijo Ginny, quien era la sorpresa. Se había adelantado su regreso a Portugal, normalmente ella no iba a las cenas de Bienvenida de su hermano.
-Yo diría que flojo, si - comentó Red
-Irresponsable? Jamás nuca! - agregó George. A esta altura, Hermione ya estaba muy atenta, cada vez que ellos hablaban generalmente salían avergonzándolos ¿Es que acaso debían ser tan observadores?
-Tienes razón, el cumple 'abiertamente' - Fred hizo un gesto abriendo sus piernas como sapo -  sus deberes! A Ron le gusta abrir! horizontes! en un carro!
-"Abrir Horizontes"? no podrías haber dicho mejor no se... "Abrir Montes"? - Ambos chocaron palmas y se retorcían de risa, ante unos rostros extrañados Weasley, una avergonzada Hermione y un furioso Ron.
-¿Que hacen husmeando mi carro? - respondió el pelirrojo, no sin antes decirlo con un gesto en la mano a Hermione, que se callara el solucionaría esta vez el 'problema'
-¿Qué hace tu carro a 3 cuadras de la casa? - Repondio interrogandolo George.
-Seguro no quería que notaras las lunas empañadas y con huellas de... - se detuvo Fred porque Ron se colgó sobre él tapando su boca con la mano.
-¡RONALD! - todos gritaron al ver a los hermanos sobre el suelo.
-¿Que haces hijo? - expresó Arthur.
-Solo iba a decir... - Ron lo fulmino con la mirada - que estaban empañadas y manchadas, con huellas de los niños de las manos de niños que paran por la calle!
-Eres un exagerado! - dijo Ginny que se acercaba a su hermano para ayudarlo a ponerse de pie.
-Gracias - Dijo Fred.
-Ron! ¿qué te pasó? - le llamó Hermione en susurro al oido, visiblemente incómoda - ¿porqué reaccionaste así?
-Ay 'Mione, no me digas que no te...
-Si! pero no dijo nada. Y eso quiere decir?... - Hermione esperaba que su novio completara; al ver su rostro decidió continuar - eso quiere decir, que no lo hará otra vez, solo te está provocando cariño, tranquilo - Le dio un beso en los labios, pero se detuvo cuando Ron se giro repentinamente.
-Sigan sigan con su besito - dijo George logrando nuevamente fastidiar a su hermano.
-Ah! por cierto, lindos boxers hermanito - agregó Fred, colmando nuevamente la paciencia del pelirrojo y haciendo que la castaña forzageara para no zarandear al gemelo Weasley.
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Fuera de eso no ocurrió nada trascendental en la dichosa cena, a la que por supuesto estuvieron invitados los papas de Hermione, fue una oportunidad para reencontrarse con los 'casi suegros' y es que es casi, porque Ron aún no pedía la mano de Hermione, él sentía que la persona que lo esperaba siempre cada temporada finalizada, estaba harta de ello; que pasar meses sin saber nada era una angustia y un desorden para su vida. Ella lo único que deseaba era que su unión cada vez sea más fuerte y si para ello tenia que darle mil bofetadas y hacerlo entrar en razon, lo haría.
Obviamente jamás llegaría a tal extremo, pero a veces Ron con sus inseguridades lograba sacar de sus casillas a la correctísima Hermione Granger.

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-¿Hermione? Voy a pagar la cuenta y nos vamos, no me tardo ya regreso - dicho esto Ron salió corriendo a la caseta del adminisstrador para pagar la cuenta en el restaurant; al parecer a la joven no le habia caido bien la comida y se sentía mal. Incluso la noche anterior, la pareja estuvo a punto de tener unas 'seciones muy divertidas' de cariño pero se desvaneció, lo cual preocupó al chico, pero ella safó el tema diciendo que se encontraba bien y que talvez fue resultado del 'desgaste de energía'

-Hermione voy a pasar - despues de tocar la puerta de el tocador de mujeres Ron entro hacia el cubículo donde se encontraba Hermione ahora sentada sobre la tapa del retrete, con una cara pálida y sudorosa, cabello recogico con la mano, levanto la mirada a Ron asustada.
-No me veas Ron!, debo estar horrible - dijo Hermione soltando su cabello y colocandose las manos en la cara.
-Ven amor vamos, ¿te lavo la cara? - ella aún con la cara tapada se dirigio hacia los grifos de agua y él antes de abrir, le retiró las manos del rostro y suavemente retiró sus bucles pegados en su frente, esta vez no por sudor de haber tenido relaciones, si no de un malestar real. La mirada de Ron no era nada pervertida, ahora tenia una ternura y mucha devoción por cuidarla y protegerla.
Besó frente, luego la punta de su nariz a lo que la castaña respondió arrugándola, ella iba a decir algo pero él la silencio con un corto pero duradero beso en los labios.

-Te amo y me preocupo por tí - volvió a besarla - esto lo haría las veces que fueran necesarias amor.
-Tu haces muchas cosas y yo las arruino poniendome mal, anteayer...ayer...hoy! precisamente hoy! que es nuestro último día juntos, mañana es 11... y yo...

Nuevamente ese beso silenciador, dicen que es el mejor y viene siempre en el mejor momento.

Ella no le quedó mas que roderlo con sus brazos y abrazarse a él; cualquier hombre en su lugar hubiera rechazado o la hubiera mandado a enjuagarse la boca hasta el cansancio para que quede totalemente limpia y sin mal olor pero él, él no era 'cualquier hombre', era el mejor! el que daría su vida por siempre verla felíz y el que no se dentendría hasta encontrarla con buenos ánimos.

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¿Les gustó la primera parte? ojalá y si :)  Nuevamente feliz cumple Dulce y Yaiza, que tengas un lindo día - tarde -  noche en compañía de los amigos y la familia. Besos desde Perú.
(Para todos, entiendan que este fic y el siguiente capítulo los he actualizado en Enero del 2012 pero con fecha de Diciembre 2011)

4 comentarios:

Yaiza dijo...

Me encantaa!!! mil gracias preciosaa <3

Anónimo dijo...

Hermoso!!! te quedó perfecto Wnd! muy, muy lindo! :D y ayyy solo de imaginarme de marinero a Rupert... me pongo como Hermione... jejeje gracias por la dedicatoria, gracias por acordarte de mi, reina! se te quiere y mucho!

Anónimo dijo...

Hermoso!!! te quedó perfecto Wnd! muy, muy lindo! :D y ayyy solo de imaginarme de marinero a Rupert... me pongo como Hermione... jejeje gracias por la dedicatoria, gracias por acordarte de mi, reina! se te quiere y mucho!
Janne

Anónimo dijo...

Me encantado! y eso que la primera va.
esperaré que actualices Patricia.
recien entro y es una gran bienvenida!
desde España.
Macarena